El “Proceso de Revitalización de la Lengua Tehuelche”

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El así llamado “Proceso de Revitalización de la lengua tehuelche” (de ahora en más: PRLT) es una iniciativa, promovida en principio desde afuera y a partir de la “re-emergencia” de la comunidad tehuelche de Camusu-Aike, que buscaba “que la lengua no se perdiera”. Como puede verse claramente a partir de los comentarios y datos expuestos en este blog, sin embargo, aquel objetivo tan poco claro no ha dejado de escaparse.

Nada es tan lineal: es gracias al interés de las personas detrás de esta iniciativa, en definitiva, que existe hoy otro grupo de personas que se interesan por la lengua, y una serie de proyectos que buscan estudiarla, comprenderla, difundirla, usarla – entre los que está mi propio trabajo. De no haber existido ese interés, tampoco habría existido todo el trabajo que apareció después. Al igual que advertía Jane Hill (2002) en su reflexión sobre las “retóricas de los expertos”, estas reflexiones son parte de un ejercicio de autocrítica, ya que yo mismo he contribuido muchas veces con acciones que acá se mencionan

Realizaron clase de lengua tehuelche en Camusu Aike - Mediática ...
“Realizaron clase de tehuelche en Camusu Aike” – MediáticaDigital, lunes 16 de mayo, 2016. La evidente reacción de los alumnos no impidió que esta foto fuera publicada a modo de promoción.

Es difícil hacer un análisis crítico de este “proceso” debido a que lo etnolingüístico está fuertemente ligado a lo político, e inclusive a lo personal. Conozco personalmente a casi todas las personas involucradas en la iniciativa, y es gracias a algunas de ellas – lo repito – que toda investigación fue posible. Trabajé para esta iniciativa, contratado por el Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz, de junio a diciembre de 2016 y, de manera más independiente, julio y agosto de 2017. Me función fue brindar herramientas y capacitar a las personas que trabajaban para esa institución.

Más allá de lo anecdótico, es fundamental entender cómo están armados estos planes, quién se ocupa de ellos, con qué recursos se hacen, cuáles son sus puntos positivos, y cuáles los desaciertos. De otro modo, no podríamos jamás progresar en nuestra comprensión. Este movimiento ha encontrado los mismos obstáculos que encuentran tantos otros similares. Por esto mismo, porque la historia se suele repetir, es aún más interesante discutir de estos temas. Las posibilidades de crear significados se amplían al reconocer los problemas en lugar de ignorarlos. La lengua tehuelche, aunque no se use ya como método de comunicación cotidiana, es de gran importancia para algunas personas, y eso hay que tratarlo con ética y con respeto.

El desplazamiento de las lenguas (cuando una comunidad abandona una lengua para adoptar otra, por lo general una lengua mayoritaria) ha afectado profundamente la antropología y la lingüística, ya que implica nada menos que sus propias condiciones disciplinarias de posibilidad: la diversidad lingüística y cultural humana. Al menos desde la publicación del trabajo liminar de Ken Hale et al. (1992), el fenómeno de las ‘lenguas en peligro’ ha ocupado un lugar central en la antropología contemporánea.  En consecuencia, la disciplina ha desarrollado una enorme literatura crítica al respecto, y ha desarrollado instrumentos teóricos precisos para su análisis.

En esta sesión del blog, entonces, se van a abordar temas como:

  • Las bases teóricas en las que se ha basado el PRLT, a partir de lo que se denomina “la re-emergencia” de la identidad tehuelche de la comunidad de Camusu-Aike. A pesar de que el desplazamiento lingüístico ocupa desde hace décadas un lugar central en la antropología (ya que pone en riesgo sus condiciones de existencia), el PRLT se ha movido en base a intuiciones, intereses personales, ideales, buenos propósitos y propaganda política.
  • El rol de las instituciones en estos procesos, en particular, el de los “expertos” académicos, y el del Estado. La colaboración entre estas partes no está jamás exenta de cuestiones ligadas al poder, y es común que surjan conflictos de intereses . Los discursos y las prácticas que rodean a estas lenguas implican distintos actores, como los activistas indígenas, las organizaciones internacionales, las instituciones de financiamiento, las burocracias estatales, los poderes políticos e institucionales, los medios de comunicación y el público en general. Cada uno de ellos puede tener intereses muy diferentes.
  • El desinterés por la capacitación (en antropología, en didáctica, y en otras áreas) de gente proveniente de la comunidad, y la promoción de una pedagogía basada en el aprendizaje de las lenguas hegemónicas, que contribuye (junto a tantos otros factores) a perpetuar el colonialismo que decimos combatir.
  • Los conflictos que surgen en el seno de las propias comunidades, al tomar este concepto como algo dado de antemano, y olvidar que son entidades que se construyen por las personas y en el tiempo. Por el contrario, entender cómo relacionar las prácticas lingüísticas con la gente que las practica es el objetivo central de la antropología lingüística.
  • La idea de “lengua” como estructura, y la consecuente idea de que una lengua es algo que se “transmite” como un objeto. Se olvida demasiado seguido que (como se repite en este blog) la lengua es algo “no que se tiene, si no que se hace”. La falta de espacios sociales donde la lengua pueda efectivamente ser usada es uno de los grandes problemas de las iniciativas de “revitalización”.
  • La falta de crítica ante la asociación entre “lengua” y “cultura”. De todas las funciones del lenguaje, aquella de “transmitir información” (función referencial) es seguramente la que menos cuenta. La dualidad del lenguaje como medio semiótico, y la capacidad de transformarse simbólicamente ha sido a menudo dejado de lado. No ha habido interés por la etnografía del habla, por la etnopoética, por la performatividad del lenguaje, ni por cualquier otro aspecto que hubiera podido tener un impacto real en las aspiraciones identitarias de la gente interesada.
  • Los problemas de definir las lenguas desde afuera, basada en la descripción de expertos que la delimitan, y que califican la competencia de los hablantes. La falta de interés por la documentación desde que surge el PRLT testimonia la aceptación de estas ideas de “lengua” como algo fijo, cerrado: “acá está tu cultura (o tu lengua)”. Más precisamente: “la lengua ya fue descripta”. Esto se ha visto en parte en los métodos violentos que fueron usados para la elicitación lingüística.
  • Los problemas relativos a la propiedad de la lengua, su mercantilización, la mediatización de los hablantes. El conflicto acerca de la difusión acerca de la lengua, de la lengua en sí, de las personas que participan. Los trabajos y los materiales sobre la lengua tehuelche, no estaban disponibles para los interesados, pero sí para expertos y curiosos (por lo general, de países ricos, y que pertenecían a un ámbito académico).
  • La figura de la “última hablante”, las clasificaciones de los hablantes, los conflictos entre “nuevos” hablantes, las ideologías lingüísticas puristas que condenan o ignoran los usos post-vernáculos, los cambios de código, las lenguas emergentes, y otras prácticas lingüísticas legítimas.
  • El factor económico: a pesar que el PRLT fue una iniciativa que contó con el apoyo del Estado no ha sido transparente en cuanto a los recursos económicos que le han sido asignados, ni tampoco con los recursos humanos de lo que dispone. El dinero gastado en “expertos”, materiales y demás no ha sido administrado desde la comunidad tehuelche. Por otro lado, el “prestigio” y el apoyo económico de las demás instituciones que han apoyado este trabajo que se ha hecho por fuera del PRLT crean otro tipo de desequilibrios.
  • Asuntos relativos a la planificación lingüística: la falta de una sistematización en la planificación por parte de los representantes de las instituciones educativas argentinas; la perpetuación de aquella ideología lingüística hegemónica que pretende que en Argentina “se habla una sola lengua” (y que no existen variedades del castellano), y que ignora las desigualdades que genera.
  • Como un aspecto particular de la planificación lingüística, la ortografía. Una de las primeras acciones del PRLT fue imponer un alfabeto sin verificarlo en la práctica. La escritura de las lenguas de transmisión oral es un nudo particularmente denso que refleja las tensiones en las ideologías lingüísticas.
  • La falta de estudios críticos que, por lo general, tienen que ver con la ideología “buenista” que caracteriza esta iniciativa, donde toda crítica es tomada como un descaro. Entre otras cosas, el PRLT ha acentuado las retóricas sobre las “lenguas amenazadas”.

Además, en esta sección van a discutirse varias otras cuestiones ligadas, siempre, a la dificultad de lo que se llama “revertir el desplazamiento lingüístico” (Fishman 1991) en el marco del “Proceso de Revitalización de la Lengua Tehuelche”.

Javier Domingo

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