Los libros de Mario Echevarría Baleta: trabajos pseudo-lingüísticos

En esta página van a encontrar algunos de los trabajos que más han contribuido a (mal)formar la imagen de la lengua tehuelche en todo el territorio Patagónico chileno y argentino. La mayoría de las veces esto ha sucedido gracias al apoyo del Estado, que no sólo ofrece sus instalaciones para vender estos libros si no que utiliza estos textos para la construcción de frases sin sentido para adornar los paisajes de la región. Para corroborarlo alcanza con mirar las fotos que figuran en este blog como ilustraciones del paisaje lingüístico de la zona.

Se trata del trabajo de un aficionado que se dedicó a coleccionar palabras…que no eran suyas. No respetan ni el reconocimiento de las personas aonekken que colaboraron con él, ni la propiedad de la lengua. Estos son temas éticos delicados que, podría argumentarse, no formaban parte del discurso de la época en que fueron hechos los libros. Sin embargo, esto no es verdad, sobretodo porque esto sigue sucediendo hoy, en 2019. Podría decirse también que esto se ha hecho porque “a nadie más le importó”. Sucede que es difícil sostener la idea que los dueños de esta lengua tuvieron la misma posibilidad que el autor de publicar sus libros y venderlos por toda la región.

Esta obra, de la cual es difícil escapar si uno recorre la Patagonia, no tiene ninguna veracidad. Echevarría Baleta no ha buscado jamás entender la lengua tehuelche o aonekko, ni jamás la ha hablado. Simplemente, se dedicó a preguntar por la traducción de algunas palabras sueltas y armó sus diccionarios con las respuestas que creía entender. Un poco, para los que entienden inglés, como si alguien preguntara a alguien que lo habla :

  • ¿Cómo se dice “te”? – “tea” (la palabra para ‘té’ – la bebida)
  • ¿Cómo se dice “amo”? – “owner” (la palabra para ‘patrón’ o ‘dueño’)

y, a partir de esos datos, publicara un libro donde dice que “te amo” en inglés se dice “tea owner” en vez de “I love you”. Pero hay más, y ese “más” es serio. Al fosilizar la lengua y al tratarla como un objeto (ajeno, recordémoslo), le quitó la posibilidad de ser lo que las lenguas son – prácticas que modelan y son modeladas por las relaciones sociales. Le ha restado al pueblo tehuelche la posibilidad de decidir sobre su lengua y su cultura.

Dora Manchado, mi maestra en cuestiones de lengua tehuelche, se reía de mí cada vez que yo decía algo equivocado: “¿Y eso? Estás deformando la lengua, ya te parecés a Echevarría Baleta.

Todo esto es grave.

Una campaña para condenar estos libros todavía no ha sido hecha.

Un ejemplo sobre el apoyo institucional (del Estado de la provincia de Santa Cruz) que ha recibido el autor puede encontrarlo en este enlace (si bien se habla sobre todo de un libro sobre el pueblo de El Calafate, se menciona a los demás): 

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TRIBUTE to DORA MANCHADO /// HOMENAJE a DORA MANCHADO – Nakl pai ‘eneguem.

Despite history, the Tehuelche language was still remembered by Dora Manchado, who passed away only a few days ago. She was regarded as the “last speaker” of this language as well as the spirit of Tehuelche ethnic recognition and revival.
I had the pleasure (and the hard task) of working with her as an anthropologist. Dora was probably a “very bad informant” and thanks to this beautiful quality, she taught me that language is not something that can be written down, stored, or “saved”. She knew perfectly well that language not only means interaction, but also trust, complicity, naughtiness, and intimacy. She proved to me that language means sharing, and company. Thanks to the recordings she made, the rest of the community members now have, if they want, the possibility of affirming their past and reconstructing their identity.

This is the link to a tribute video we made for her

HOMENAJE – nakl pai ‘eneguem

Este es el enlace a un video tributo que hicimos para Dora Manchado.

Tehuelche (TEH) es una lengua de la Patagonia. “Patagones” es un nombre dado por Magallanes a la gente que encontró en 1520. A bordo de su nave fue escrita una lista de palabras de su lengua, de la boca de uno de los cautivos que quiso llevarse a Europa como muestra, quien murió poco después. A pesar de la Historia, la lengua era todavía recordada por Dora Manchado, fallecida hace pocos días. Era vista como “la última hablante” de esta lengua, y como el alma del reconocimiento étnico de los tehuelche, y de su re-emergencia.

Tuve el placer (y la dura tarea) de trabajar con ella como antropólogo. Dora era probablemente una “muy mala informante” y gracias a esta hermosa calidad, me enseñó que la lengua no es algo que se pueda anotar, ni guardar, ni “salvar”. Sabía perfectamente que lengua significa interacción, pero también confianza, complicidad, picardía, intimidad. Me demostró que lengua significa compartir, y compañía. Gracias a ella el resto de la comunidad tiene ahora, si así lo quieren, la posibilidad de afirmar su pasado y de construir su identidad – un derecho de todos.

Nakl, Dora, pai ‘eneguem.